sábado, 13 de octubre de 2012

El Sabio Hupalupa



El bueno de Hupalupa lloró cuando Hautacuperche decidió matar al conde. No negaba que Peraza hubiera traicionado a los suyos, pero sabía que el joven e impulsivo gomero sólo actuaba movido por el calor de su bragueta. Ahora tenía que escoger entre la mezquindad y la estupidez, entre lo malo y lo peor. Y eligió bien. Hupalupa murió de pena poco antes de que ambos contendientes cayeran.
 
Hoy acompaño un alfonsiño que he pescao con pellas de gofio.- En tiempos en los que las papas todavía no habían cruzado el charco, la pella (de) gofio debió ser el alma de cocina canaria, y mezclada con la dulce miel de las palmeras o de las abejas, sigue siendo el must de las meriendas y los desayunos del archipiélago. Yo, sin embargo, la prefiero amasada con un caldo hecho con pescado de roca, porque con ese trozo de harina tostada y amasada con aromas del mar reconstruyo en mi cabeza los avatares del sabio Hupalupa, que en gloria esté.
Para hacer pellas comme il faut hay que escoger un gofio nuevo (yo lo prefiero de trigo, pero puedes hacerlo con el que te venga bien), ponerlo en un cacharro de barro, y regarlo muy poquito a poco con el caldo caliente resultante de sancochar ese pescado de roca del que hablaba antes. Luego lo revuelves hasta obtener una masa compacta en forma de pan, cortándola en rodajas de un dedo de ancho... Y ya tienes un exquisito manjar listo para acompañar el pescado a la manera que más te guste o convenga.



 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario